Hacienda ha puesto en marcha su propia app gratuita de la AEAT para VeriFactu, y la hemos probado de arriba a abajo para ver si de verdad sirve como alternativa a un programa de facturación de pago. La respuesta corta es que cumple lo mínimo exigible por ley, pero veamos paso a paso en qué puede ayudarte como autónomo o empresario.
Qué es la app gratuita de la AEAT y qué permite hacer
La herramienta vive dentro de la Sede Electrónica de la Agencia Tributaria y no requiere instalar nada: se accede con Cl@ve, certificado digital o DNI electrónico, tanto en nombre propio como en representación de un tercero (para lo segundo hace falta un apoderamiento específico). Una vez dentro, permite generar facturas compatibles con VERI*FACTU, enviarlas automáticamente a Hacienda junto con su registro correspondiente, y consultar el histórico de lo ya presentado. Cada factura sale con su código QR verificable, que es justamente la pieza que da nombre al sistema.
Hasta ahí, todo correcto. El problema aparece en la letra pequeña. La app solo admite facturas con un único destinatario, así que quedan fuera las simplificadas (los tickets de toda la vida) y cualquier operación con clave de régimen especial. No hay manera de automatizar una factura recurrente, ni de guardar una ficha de cliente, ni de marcar si una factura está cobrada o pendiente. Tampoco concilia con el banco. Además, lo que generas ahí se queda ahí, porque no existe opción de exportar los registros a otro programa de facturación o contabilidad si en algún momento decides cambiar de sistema.
En resumen: es como una app para hacer facturas digitalizadas que cumplan con verifactu, pero no sirve como software de facturación. Claro que, si tienes un gestor y ya llevas tus cuentas, tampoco es algo que te haga falta.
Conviene tener claro además cuándo deja de ser una opción y pasa a ser una obligación. El Real Decreto ley 15/2025, de 2 de diciembre, aplazó el calendario que se manejaba hasta hace poco: según la nota informativa de la propia AEAT, las sociedades tendrán que operar bajo VeriFactu desde el 1 de enero de 2027, y autónomos y pymes desde el 1 de julio de 2027. Es la segunda vez que este calendario se mueve, así que tomarlo como definitivo también tiene su riesgo. De hecho, 2027 ya asoma como año de mayor vigilancia por parte de Hacienda: lo repasamos en nuestro análisis del Plan de Control Tributario 2027, y encaja mal con llegar tarde a una obligación de facturación electrónica.
Antes de facturar: cómo configurar tus datos, clientes y series en la app gratuita de la AEAT
Meterse directamente a crear una factura sin haber preparado antes lo básico es la manera más lenta de usar esta herramienta. La app organiza esa configuración previa en un apartado de gestión separado del de emisión, y vale la pena dedicarle diez minutos la primera vez.
Lo primero es «Mis Datos», donde rellenas una única vez tu información como emisor (persona física o jurídica, domicilio, y opcionalmente correo, teléfono o web). A partir de ahí se autocompleta en cada factura nueva, aunque puedes desactivar el guardado si en algún momento no quieres que se actualice.
Después está la gestión de clientes, que funciona como una agenda: puedes dar de alta cada cliente con su NIF y domicilio, importar un listado entero desde un fichero con la estructura que pide la propia app, exportar tu cartera completa en CSV, y borrar fichas sueltas o varias a la vez. Lo mismo ocurre con el catálogo de productos y servicios: cada artículo se guarda con su precio unitario, el código de IVA y régimen que le corresponde, y luego se recupera con un clic al facturar en lugar de teclearlo cada vez.
Por último están las series de facturación, que aquí son obligatorias antes de poder emitir nada: necesitas al menos una serie para facturas ordinarias y otra distinta para rectificativas, puedes marcar una por defecto y decidir si la numeración lleva ceros a la izquierda. Si te quedas a medias en cualquier factura, la app permite guardarla como borrador, aunque solo durante cuatro meses, pasado ese plazo caduca y hay que empezar de nuevo.
Cómo emitir tu primera factura con la app gratuita de la AEAT, paso a paso
Con los datos, clientes y series ya configurados, el proceso de facturar en sí queda bastante encarrilado. Así es el camino completo desde que entras hasta que la factura queda registrada en Hacienda.
- Accede a «Gestiones» y luego a «Emisión de facturas».
- Revisa tus datos de emisor (ya precargados) y añade o selecciona el destinatario, bien de tu cartera de clientes o dándolo de alta en ese momento.
- Elige el tipo de factura (ordinaria, rectificativa o sustitutiva) y la serie correspondiente; el número de factura se autocompleta de forma consecutiva.
- Escribe la descripción general de la operación y añade las líneas de producto o servicio, recuperándolas del catálogo o creándolas sobre la marcha con cantidad, precio, tipo de IVA y descuentos si los hay.
- Ajusta, si procede, retenciones, otros gastos o el redondeo, y pulsa «Calcular Totales» para que la app recalcule los importes.
- Añade, de forma opcional, los datos de pago (fecha de vencimiento, forma de pago, IBAN).
- Pulsa «Validar/Generar Factura». Si hay algún error, la app te lo señala antes de dejarte avanzar.
- Previsualiza el PDF, y si todo está correcto, pulsa «Firmar y Enviar», marca la casilla de conformidad y confirma.
- Descarga el recibo de presentación, que ya incluye el PDF oficial y el código QR verificable.
Un aviso que conviene tener presente: en este entorno no se pueden hacer facturas de prueba, cada una que firmas tiene trascendencia tributaria real desde el minuto uno (para pruebas existe un portal aparte). Merece la pena revisar bien la previsualización antes de firmar, porque una vez enviada, corregirla implica anularla o rectificarla, no simplemente editarla.
Cómo consultar, anular o rectificar una factura ya emitida
Para volver sobre una factura que ya has presentado, se entra en «Consulta de facturas». Ahí tienes que indicar obligatoriamente el año y el mes (o trimestre) de la fecha de operación o expedición, y tu propio NIF, que suele venir ya precumplimentado. De forma opcional puedes afinar la búsqueda por destinatario, número de serie y factura, o fecha concreta. Los resultados muestran primero los diez registros más recientes, con todos los datos de la factura y de su presentación.
Una vez localizada la factura, tienes varias acciones disponibles según lo que necesites hacer: descargarla de nuevo en PDF, cotejar su código QR para comprobar que sigue registrada correctamente, anularla si se emitió por error, subsanarla si lo que falla son solo los datos de pago, generar una factura rectificativa si el error afecta al contenido económico, o copiarla para reutilizar sus datos en una factura nueva. No existe la opción de borrar sin más: cualquier corrección queda siempre trazada, que es justo la lógica que persigue VeriFactu.
Qué gana quien pasa de la app gratuita a sofwares de pago de facturación
Lo que compras al pagar por un programa de facturación no es la factura en sí (eso ya lo resuelve gratis la Agencia Tributaria), sino todo lo que rodea a esa factura.
Quipu, por ejemplo, se anuncia ya como VeriFactu ready en sus tres planes, con precios que en el momento de escribir esto rondan los 8,50 euros al mes en el plan de entrada, 15 euros en el intermedio y 29,50 euros en el superior (facturando en anual). La diferencia frente a la app de Hacienda se nota sobre todo a partir del plan intermedio, que añade conciliación bancaria automática, y en el plan superior, que suma previsión de tesorería y remesas. Para un autónomo con una cartera de clientes que se repite mes a mes, ese salto de precio se paga solo con el tiempo que deja de perderse cuadrando facturas a mano.
Holded juega en otra liga, más cerca de un ERP que de un simple facturador. Sus planes van desde unos 15 euros al mes en la versión más básica hasta cerca de 199 euros en la más completa (precios de tarifa estándar, que conviene comprobar en el momento de contratar porque suele haber promociones temporales), e incorpora contabilidad analítica, roles de usuario diferenciados y una integración específica pensada para la relación con la AEAT a partir de los planes intermedios. Tiene sentido para negocios que ya llevan la contabilidad integrada con la facturación o que gestionan varios usuarios a la vez, no tanto para quien solo necesita emitir unas pocas facturas al mes.
Frente a estas dos opciones, la app gratuita de la AEAT para VeriFactu sigue siendo exactamente lo que parece: un cumplidor, no un gestor. Resuelve la obligación legal. Si buscas ver toda tu facturación en un panel de control, es mejor usar alguno de esos SaaS, aunque también puedes optar por tener tu propio equipo interno de contabilidad.
Gratis o de pago no es la pregunta que de verdad importa
Puestos a decidir entre pagar 15 euros al mes por Quipu, algo más por Holded, o quedarte con la app gratuita de la AEAT, la comparación de precios se queda corta si es lo único que miras. El coste real de facturar mal, con retrasos, con errores en el IVA o sin aprovechar deducciones a las que tienes derecho, suele ser bastante más alto que la cuota mensual de cualquiera de estos programas.
Ahí es donde un asesor fiscal marca la diferencia que ningún software resuelve por sí solo: no se trata de escoger la herramienta más barata para cumplir con VeriFactu, sino de asegurarte de que estás pagando exactamente lo que te corresponde y ni un euro más. Eso implica revisar tu situación fiscal completa, no solo el papeleo de facturación, y ese trabajo sigue haciéndolo una persona, no una app.
Uses la herramienta que uses para facturar, ese planteamiento no cambia. La app gratuita puede ser suficiente si tu actividad es muy puntual. Un programa de pago puede ahorrarte horas si gestionas varios clientes a la vez. Pero en ningún caso sustituyen a alguien que mire tu fiscalidad de forma global y con criterio legal.
Preguntas frecuentes sobre la app gratuita de la AEAT para VeriFactu
¿La app de la AEAT sirve para facturas simplificadas o tickets?
No. Solo permite emitir facturas con un único destinatario, así que las simplificadas quedan fuera.
¿Qué pasa si no me adapto a tiempo a VeriFactu?
El Real Decreto ley 15/2025 da de plazo hasta el 1 de enero de 2027 para sociedades y hasta el 1 de julio de 2027 para autónomos y pymes. No cumplir a partir de esas fechas puede acarrear sanciones; puedes ver qué tipo de sanciones aplica Hacienda habitualmente en este repaso de las más comunes.
¿Necesito además un gestor o asesor si facturo con la app gratuita?
Sí, si quieres algo más que cumplir el trámite. La app no gestiona clientes, cobros ni deducciones, y no sustituye una revisión fiscal completa de tu actividad.
¿Es gratis del todo, sin letra pequeña?
La app en sí no tiene coste, pero no exporta datos a otros programas, así que si más adelante contratas un software de pago tendrás que volver a introducir tu histórico de facturación a mano.